Es cierto, tengo buen pulso, aunque si estiro la mano tiembla como la del mítico ladrón de panderetas al que siempre pillaban. Como demostración pongo otra de las fotos de Japón, está tomada en el jardín ese de Kyoto de 7 piedras de cuya nombre no puedo acordarme, sin trípode ni “ná”, medio segundazo de exposición en día lluvioso, apuntando a una señorita con vestido tradicional japonés. Behold my friends:Fantasma